Marc Maestra Cutura · Gestión patrimonial · Análisis de mercados · Aurea Estrategias Financieras
Semana 28 · 12 julio 2026
Mientras Irán rompía la tregua del 17 de junio y atacaba a más de tres buques en el estrecho de Ormuz…
Mientras el tráfico por el estrecho quedaba casi paralizado y el crudo repuntaba un 4% de vuelta a los 71 dólares…
Mientras CENTCOM golpeaba más de 300 objetivos en tres noches…
…el S&P 500 cerró la semana un 1,7% al alza. Y esa reacción, otra vez, dice más sobre el estado del mercado que cualquier titular por separado.
Lo de siempre: esto no es una recomendación de inversión. Es mi lectura del mercado y lo que estoy haciendo con mi propio dinero.
El mercado esta semana: la geopolítica aborta la reversión
La semana pasada el mercado subía con una lógica clara: el NFP decepcionaba, el crudo se hundía a niveles de preguerra y todo apuntaba a que la desinflación podía llegar sola, sin que la Fed tuviera que forzar nada. La pregunta que dejé abierta era si esa reversión se consolidaba.
Esta semana la respuesta la ha dado la geopolítica, y no en la dirección que se esperaba. La tregua entre Estados Unidos e Irán del 17 de junio se ha roto: ataques iraníes a varios petroleros en Ormuz, tráfico por el estrecho prácticamente detenido y una respuesta militar americana golpeando más de 300 objetivos en tres noches. El guion desinflacionario que se estaba escribiendo ha quedado aparcado de golpe.
Y aun así, el mercado subió. S&P +1,7%, Nasdaq +2,1% y consumo discrecional liderando con +4,4%. La lógica sigue siendo la misma que la semana pasada: un mercado laboral débil mantiene la expectativa de una Fed menos dura en la reunión del 28-29 de julio. El mercado no está leyendo la escalada como un shock todavía. La está leyendo como una prima de riesgo temporal mientras sigue mirando a los tipos.
Es una paradoja con fecha de caducidad. El mercado puede ignorar Ormuz mientras el crudo no se traslade a la inflación. En cuanto lo haga, la historia cambia.
El crudo: de contrapeso desinflacionario a amenaza inflacionaria
Aquí está el giro de la semana. Hace siete días el crudo era el gran aliado: cayendo a 67 dólares, enfriaba la inflación sin que la Fed moviera un dedo. Esa era la tesis central del análisis anterior.
Esta semana ese mismo crudo se ha convertido en el principal riesgo. El WTI ha rebotado un 4% hasta los 71 dólares por el cierre efectivo de la ruta energética de Ormuz. El componente que iba a desaparecer del dato de inflación vuelve a estar sobre la mesa justo antes de la lectura más importante del trimestre.
La distinción es crítica: este repunte no es demanda, es prima geopolítica. Es un shock de oferta por miedo al suministro, no una señal de economía fuerte. Y ese tipo de subida es exactamente la peor para un banco central, porque presiona la inflación al alza sin que haya crecimiento detrás que lo justifique.
La tensión que define las próximas semanas no ha cambiado de nombre, solo de intensidad: empleo deteriorándose con una inflación que ahora tiene un nuevo motor al alza. Si Ormuz se contiene y el crudo retrocede rápido, el sistema respira. Si el crudo se instala sobre los 70 dólares mientras el empleo cae, el fantasma de la estanflación deja de ser teórico.
Bitcoin: consolida sobre el umbral que importa
La semana pasada Bitcoin recuperaba los 60.000 dólares y la pregunta era si la recuperación se sostenía en cierre semanal. Esta semana ha respondido: consolida en la zona de 63.000-64.000 dólares, por encima del umbral de los 60.000 que marqué como línea de referencia.
Lo relevante no es el rebote en sí, sino que se sostiene en pleno episodio de risk-off geopolítico. En una semana de ataques en Ormuz y escalada militar, que Bitcoin aguante sobre su nivel clave dice algo sobre la estructura de la demanda subyacente — la misma divergencia de manos fuertes acumulando que señalé la semana pasada. No garantiza nada, pero encaja con acumulación, no con distribución.
El umbral sigue siendo el mismo: mientras cierre por encima de 60.000 dólares, la lectura es constructiva. Un cierre semanal por debajo reactivaría la presión hacia la zona de 50-55.000 dólares.
Tres escenarios para la próxima semana
Escenario A (~45%): Prima de riesgo geopolítica contenida
La escalada en Ormuz se contiene, el tráfico por el estrecho se normaliza parcialmente y el crudo empieza a retroceder desde los 71 dólares. El IPC de junio no recoge todavía el repunte energético porque llega tarde para el dato. El mercado interpreta el episodio como un susto acotado, la Fed mantiene su sesgo menos duro y los activos de riesgo aguantan. Es el escenario más probable si no hay nuevos ataques.
Escenario B (~35%): Susto de estanflación energética
Ormuz persiste, el crudo se mantiene sobre los 70 dólares y el IPC de junio del martes 14 llega caliente. La combinación de inflación reacelerándose por energía con un empleo que ya se está deteriorando deja a la Fed atrapada: no puede bajar tipos con la inflación repuntando ni subirlos con el mercado laboral debilitándose. Es el peor escenario y el que menos precio tiene ahora mismo.
Escenario C (~20%): Escalada mayor y shock de oferta
El conflicto se amplía, Ormuz permanece cerrado de forma prolongada y el crudo se dispara muy por encima de los 80 dólares. Deja de ser una prima temporal para convertirse en un shock de oferta en toda regla. Risk-off global, energéticas disparadas y presión severa sobre mercados emergentes importadores de crudo.
Qué estoy vigilando
IPC de junio — martes 14 de julio. El dato más importante de las próximas semanas y el gran juez de todo lo anterior. Es la primera lectura tras el repunte del crudo. Si el headline cede pese a Ormuz, el relato aguanta. Si sorprende al alza con el empleo ya cayendo, el riesgo estanflacionario se vuelve real.
Ormuz y los flujos por el estrecho. El disparador cualitativo de toda la semana. Mientras la ruta siga bloqueada, el crudo tiene suelo. Su reapertura sería la señal más rápida de desescalada.
El crudo y el umbral de 70 dólares. Hay que distinguir la causa: si el WTI retrocede rápido, era solo miedo a Ormuz. Si se instala sobre los 70, empieza a ser un problema estructural para la inflación.
La Fed — reunión del 28-29 de julio. Toda la calma del mercado descansa en la expectativa de una Fed menos dura. Cualquier señal que contradiga eso retiraría el soporte que hoy sostiene los índices.
Bitcoin sobre 60.000 dólares. Confirmar que la consolidación aguanta en cierre semanal. Bajo 60.000 dólares se reactiva la presión hacia la zona de 50-55.000.
Skin in the game
La S28 no invalida el plan de la semana pasada, pero mete presión sobre dos de las tres posiciones.
En energéticas, el repunte del crudo por Ormuz da un viento de cola a lo que ya tengo. Pero es precisamente el tipo de subida que no persigo: prima geopolítica, no demanda. Mantengo la posición y no añado en el rebote. La decisión real la marca el IPC del martes y si el crudo se queda arriba o retrocede. Comprar energía por miedo a una guerra es comprar en el techo del susto.
En cripto, Bitcoin consolida sobre 63.000 dólares, por encima de mi zona objetivo de 50-55.000. El pullback que esperaba no está llegando, y mi norma no cambia por un rebote: no persigo el precio por encima de un nivel que yo mismo marqué como resistencia. Si cierra la semana con solidez sobre 60.000 y el IPC acompaña, revisaré la tesis a la baja — pero con el dato en la mano, no antes.
En oro, la posición que construí en torno a los 4.000 dólares es la que mejor encaja con esta semana. Escalada geopolítica y una Fed que se espera menos dura son dos vientos de cola simultáneos para el metal. Y el argumento estructural de fondo — el déficit fiscal americano — sigue intacto. Sin cambios.
Glosario rápido
Estrecho de Ormuz: paso marítimo entre Irán y la península arábiga por el que circula cerca de una quinta parte del petróleo mundial. Su bloqueo dispara el precio del crudo por miedo al suministro.
CPI / IPC: índice de precios al consumo. El dato de inflación de referencia que la Fed vigila para decidir su política de tipos.
Prima de riesgo geopolítica: subida de precio de un activo (típicamente el crudo) que responde al miedo a una interrupción del suministro, no a un aumento real de la demanda.
Estanflación: combinación de inflación alta con crecimiento débil o en recesión. El escenario más difícil para un banco central porque sus herramientas habituales dejan de servir.
CENTCOM: Mando Central de Estados Unidos, responsable de las operaciones militares en Oriente Medio.
Higher for longer: política de la Fed de mantener los tipos de interés elevados durante más tiempo del que el mercado esperaba.
Análisis de elaboración propia. No constituye asesoramiento de inversión. Aurea Estrategias Financieras.